"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles." Bertolt Brecht.

miércoles, 30 de enero de 2013

Mapa del Maltrato / SAP

Interesante Mapa del maltrato que tristemente terminan sufriendo los más inocentes de esta historia, los niños...

Por desgracia mucho más extendido de lo que pensamos.


Maltrato al padre divorciado

Carta de Maribel Muñoz Puerto, de Montefrío, al diario Ideal de Granada 

Sr. Director de IDEAL: Seguro que en su entorno o en su propia familia hay algún caso de un padre divorciado, y seguro que conoce el sufrimiento y las dificultades que encuentra para mantener una relación normal con sus propios hijos.

El maltrato hacia el más débil es siempre un acto horrible. La palabra maltrato nos remite a mujeres golpeadas, a ancianos vejados, a niños con mirada triste pero, ¿qué pasa cuando ese maltrato es directamente a los sentimientos, al amor y a la necesidad de cercanía de los propios hijos? En este tipo de maltrato no hay inferioridad física, ni secuelas que lo delaten sólo hay un profundo dolor en quien lo padece, rabia, frustración, injusticia.

¿Por qué el padre es la parte débil? Así lo ha establecido un sistema que de forma automática concede a la madre la guardia y custodia y reduce los derechos del padre a la manutención económica y a ver a sus hijos dos fines de semana al mes, siempre contando con que el padre haga los desplazamientos para recoger y entregar a los hijos (no importan los kilómetros y el esfuerzo que al padre le suponga ese desplazamiento; ni que haya sido la madre la que al cambiar de ciudad o de país haya alejado al padre de los hijos).
¿Qué vínculo se puede mantener con el hijo cuando sólo pueda verse ese tiempo? ¿A qué clase de relación puede aspirar un padre con sus hijos en esas circunstancias?

La cuestión se complica aún más cuando la madre, por uno u otro motivo, utiliza al hijo para dañar al padre (con conciencia o no del daño que hace al propio hijo).

En esta situación, la indefensión es total y absoluta. El padre se enfrenta a dos caminos: Uno, buscar un abogado y un psicólogo que demuestre el daño moral y emocional al hijo (el que sufre el padre no cuenta) y someterse y someter al hijo a un proceso en el que los propios abogados no tienen confianza de su buen fin, con el consiguiente desgaste emocional y económico. Dos, abandonar la lucha para evitar el sufrimiento y el dolor, el propio y el de un hijo que está en la mitad de un campo de tiro.

Muchos, desgraciadamente, muchísimos padres optan por esta segunda, bien por falta de recursos económicos o por falta de fuerzas Luego están las estadísticas que hablan del porcentaje de padres que no cumplen el régimen de visitas.

Es como estar ante el juicio de Salomón, pero con un padre y una madre que quieren al niño. Para no partirlo por la mitad emocionalmente y ahorrarle tensiones y sufrimientos al hijo, el padre opta por dárselo a la madre. Para muchos padres e hijos este es el principio del fin, porque cuando vuelvan a encontrarse, ya sin la manipulación de la madre sobre el niño, será demasiado tarde; sólo serán dos desconocidos con vinculación sanguínea.

¿Quién es el culpable de que esto suceda (y sucede más a menudo de lo que muchos piensan)? El niño no, por supuesto. El sistema judicial ¿sí! Por amparar y permitir estas situaciones, por relegar la paternidad a un segundo plano respecto a la maternidad y por condenar a un padre a la prisión de no tener a sus hijos al menos la mitad del tiempo; condena injusta, ya que el fracaso de un matrimonio, independientemente de quién sea el culpable, parece ser suficiente para condenar al padre a ver a sus hijos sólo cuatro días al mes.

http://www.ideal.es/granada/pg060204/prensa/noticias/Cartas_Granada/200602/04/COS-OPI-100.html

lunes, 28 de enero de 2013

Los padres están hartos: se querellarán contra los jueces

El niño espía, el niño colchón, el niño confidente, el niño mensajero, el niño hipermaduro… Los niños son y deberían ser solo niños, pero la preocupante realidad es que aumentan de día en día los menores que están perdiendo su infancia y su felicidad en manos de sus propios padres, que les obligan a desempeñar un papel impropio de su edad. Son los hijos de parejas adultas que se separan o se divorcian y que los utilizan como arma arrojadiza contra el ‘ex’.

Los padres están hartos: se querellarán contra los jueces


Son menores y adolescentes de los que hemos oído hablar pero a los que no se les brindamos su justa protección. Las consecuencias de ello son la pérdida total de la relación con uno de sus progenitores y su familia extensa y el impacto negativo en su desarrollo psico-evolutivo. Muchos fracasan en el colegio, tienen una mala percepción de sí mismos, se autolesionan o padecen sentimientos de abandono, rechazo, frustración y rencor. Y cuando se convierten en adultos pueden sufrir graves secuelas como depresión, trastornos de personalidad, además de tener más posibilidades de convertirse ellos también en mayores maltratadores.

Cuando un afectado recurre a la justicia en busca de ayuda se encuentra con que pueden pasar años hasta que se ejecute una sentenciaComo recuerda Lucía del Prado, presidenta de la Fundación Filia, creada hace año y medio con el fin de desarrollar iniciativas de apoyo y amparo al menor, “no estamos hablando de simple imprudencia, sino de verdadero maltrato psicológico, intencionado y dirigido hacia el otro miembro de la pareja mediante (como medio, arma o herramienta) el menor. Este abuso puede surgir por ignorancia, inconsciencia, error o desinformación de lo que se está haciendo. Por eso muchas veces se escucha la frase ‘es que todo el mundo habla en algún momento mal del padre o de la madre’. O lo hacen con plena consciencia, usando a los hijos por rencor o venganza hacia el otro. No es lo mismo”.

El fin último de este golpeo diario “es separar a los descendiente de uno de sus progenitores y esto se está consiguiendo bajo el amparo de la administración judicial, porque cuando un afectado recurre a la justicia en busca de ayuda se encuentra con que pueden pasar años hasta que se ejecute una sentencia. Y aún sienten mayor impotencia cuando, ya dictada, ésta no se cumple, no se ejecuta y no se padece consecuencia alguna por ello”, agrega.

Y suele pasar tanto tiempo que algunos de estos largos procesos “enlazan finalmente con la mayoría de edad de los menores afectados, cuya consecuencia final es dar por concluida la intervención y la protección legal que necesita el menor”, apostilla.

Por esa causa, un grupo de padres y madres de toda España, que han sido rechazados por sus propios hijos, alentados y manipulados por sus ex parejas y que se han cansado de que este maltrato se ejerza con total impunidad, han decidido unirse y presentar una querella. Proceder contra titulares y auxiliares de la Administración judicial.

“Ese es el sentido en el que se pronuncia la Fundación FILIA y así asesora a sus beneficiarios cuando se dan motivos claros y razonables para acudir a los tribunales”, insiste su presidenta.

Preservar la felicidad de los niños debe ser lo más importante

Francisco Serrano es ex juez de familia y colaborador del equipo jurídico de la Fundación; también es conocido por haber sido condenado a diez años de inhabilitación después de cambiar el régimen de visitas de un niño a favor de un padre para que fuera a una procesión. Serrano está contribuyendo ahora la tramitación de la querella por el caso dicho y defiende que “en materia de familia no se puede confiar en absoluto en la Justicia, porque parte de planteamientos ideológicos y políticos”. Cree, además, que “lo primero que hay que proteger es la felicidad de los niños, que tengan un padre, una madre y familias paterna y materna. Esa es la cuestión principal, sin perjuicio de que haya excepciones”.

Los datos que se barajan hablan de que en los 150 000 procesos de divorcio que se producen anualmente en España un 30% son de tipo contencioso y afectan a 30.000 menores. “El problema es que en estos procesos el verdadero desamparado es el niño y la realidad es que desconocemos cuántos de ellos están siendo víctimas del maltrato psicológico por parte de su madre o de su padre”, aclara la presidenta de la Fundación FILIA.

Y esta tendencia va a peor. “Los casos se han triplicado en los últimos cinco o seis años”, aclara Blanca Lázaro, psicóloga y coordinadora del equipo multidisciplinar que atiende a las familias afectadas. “Llevo 15 años en los equipos de familia de los servicios sociales y en las memorias de hace una década ni si quiera se hacía referencia al maltrato psicológico de los niños. Ahora, está entre los dos primeros puntos de atención urgente. La realidad es que nuestro teléfono de ayuda ha pasado de atender 2.000 casos en junio, a 5.000 en estas fechas”, agrega.

Hay madres o padres que, aunque cuenten con una sentencia que establece un régimen de visitas, no pueden ver a los niñosDe la misma opinión se muestra Francisco Fernández Cabanillas, presidente de la Asociación Nacional de Afectados por el Síndrome de Alineación Parental, que reconoce un repunte de los casos y critica: “En España se nos ha olvidado que pueden pasar años sin mantener contacto alguno con tu descendiente. Y lo peor, estamos aprendiendo que el primero de los dos cónyuges que ‘coma el coco’ al niño lo tiene todo ganado”.

La traducción de todo esto es clara: “Hay madres o padres, pero también abuelos o tíos que, aunque exista una sentencia que establece un régimen de visitas, no pueden ver a los niños. Y cuando lo denuncian, pasa el tiempo y no se hace nada.Algunos de ellos llevan luchando tanto que han perdido la esperanza y las fuerzas y deciden tirar la toalla, creen que algún día su hijo sabrá lo ocurrido. Desgraciadamente también tenemos padres que han pensado en suicidarse”, destaca Lucía del Prado.

Un drama que sitúa a los padres en situaciones límite

Como Elena, que reconoce haber deseado quitarse la vida en más de una ocasión. “Cuando me separé, mis dos hijos tenían siete y ocho años. Yo contaba con la custodia y mi ex marido con su régimen de visitas. El problema fue que, poco a poco, se comportaban peor cada vez que volvían después de estar con su padre. Con el tiempo, las faltas de respeto se agravaron. Acudí por ello a los servicios sociales en busca de ayuda, para solicitar una terapia. Tuvieron que pedir autorización al padre y éste se negó a que los niños recibieran apoyo psicológico. De hecho, dijo que si no querían a su madre, no era su problema, no tenían por qué acudir a terapia porque no estaban locos”, declara.

Años después, ya en la adolescencia, el hijo mayor Elena le confesaba a su madre llorando: “Yo no puedo ser dos, uno para complacer a mi padre y otro para mi madre;yo no quiero sentirme mal por querer a mi madre”

Una confesión, acompañada de vejaciones hacia la progenitora cada vez más frecuentes y graves. Hasta que un día, Elena no les encuentra en casa. “Se escaparon y su padre les estaba esperando cerca. A las pocas horas, la Policía me llamó para decirme que mis hijos me habían denunciado por malos tratos”,rememora.

Se desmayó y tuvo que ser atendida en casa por personal sanitario que certificó su estado de shock. Posteriormente, en el juzgado fue absuelta tras considerarse que la denuncia de sus hijos era falsa, pero ellos pidieron estar con el padre. Ella pensó que era mejor dejarles un tiempo y que las ‘aguas se calmaran’. Desde entonces no ha vuelto a ver a sus hijos, pese a sus reclamaciones ante el juez.

La justicia, en el punto de mira

Para la presidenta de la Fundación, el verdadero problema de esta situación es “el daño que se inflige a eso niños, que van a crecer huérfanos de madre o padre y desde luego cómo se están tramitando estos casos ante los tribunales. Inducir a un menor al abandono del domicilio familiar es un delito tipificado en el código penal, pero en el caso de Elena y de todos estos progenitores, se tramitó como falta y no como delito. Dando como resultado, en el mejor de los casos, una simple multa, y nada más, con lo cual el problema nunca se puede resolver. La Justicia, y ahí entran jueces, fiscales y abogados, es responsable en gran medida de que todo esto esté ocurriendo. Esto no sucede en otros países.”

Si un juez dicta una sentencia y no se cumple, no pasa nada y no tiene consecuenciasY pone por ejemplo que “los casos accidentes, se tramitan sobre la marcha, a diferencia de los casos de familia que se duermen y se olvidan con los años. O si un guardia civil te hace soplar en un control de alcoholemia y te niegas, es considerado un desacato a la autoridad. Pero si un juez te hace cumplir una sentencia y no se cumple, no pasa nada y no tiene consecuencias”.

Ramón Tamborero del Pino, ex presidente de la Sociedad Catalana de Abogados de Familia, admite que “la Justicia tiene una serie de mecanismos cuando se dicta una resolución contra un progenitor que son ágiles y rápidos, como es el caso de no pagar la pensión. En ese momento, se dicta un auto que embarga su nómina. Sin embargo, cuando se trata de reclamar el derecho de visitas, estamos ante otra problemática, ya que ante la sospecha de que un menor puede estar siendo manipulado hay que recurrir a los servicios sociales y aquí empiezan las dilaciones en el tiempo”.

El abogado de familia reconoce que “existen multas coercitivas para los progenitores que incumplen el régimen de visitas, pero el problema es que muchos abogados ni siquiera las solicitan. También muchos padres o madres afectados no quieren exigirlas porque piensan que se está comprando a los hijos. El problema es real. Tengo el caso de un padre con dos niños de 12 y 14 años que viven con la madre y que dicen que no le quieren ver. En junio de 2012 se presentó la ejecución de la sentencia, estamos en enero y aún no se ha resuelto. Lleva todo este tiempo sin verlos”.

José Manuel Muñoz, psicólogo forense, defiende que el tiempo es la clave en toda esta problemática: “Juega en contra del progenitor que lucha por ver a sus hijos, porque cuanto más se prolonga la separación más probabilidad de que el vínculo afectivo se pierda. En el caso de los bebés o niños menores de dos, para los que el contacto físico es primordial, esto es crucial. Los psicólogos forenses somos llamados por los jueces para determinar si el rechazo de un menor se está produciendo por manipulación del padre o madre custodio o por otros motivos. Pero nuestros informes no son vinculantes”.

Elena, como otros padres y madres anónimos y sus hijos, mantiene la esperanza que un día sus hijos vuelvan a su lado. Ellos han crecido sin su madre.

domingo, 20 de enero de 2013

«No se puede confiar en la justicia»


«No se puede confiar en la justicia»

Francisco Serrano impartió ayer una conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la universidad de Granada, en la que opinó sobre los derechos humanos del niño en España. 

18 de Enero, 2013




Enlace:


"La dictadura de género" de Francisco Serrano

Francisco Serrano Juez de familia que ha sido inhabilitado diez años




 El magistrado, que ayer estuvo en Granada, denuncia que «se está protegiendo mucho más el derecho a tener una madre que a tener un padre»


Francisco Serrano, juez de familia en Sevilla, se hizo ‘famoso’ tras resultar condenado con 10 años de inhabilitación por cambiar el régimen de visitas a un niño a favor del padre para que fuera a una procesión. Serrano impartió ayer una conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas de Granada, en la que opinó sobre los derechos humanos del niño en España. «En materia de familia no se puede confiar, en absoluto, en la justicia en España. ¿Por qué? Porque parte de planteamientos ideológicos y políticos», sostiene. Hace referencia a su caso: «Se ha planteado el recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional y estamos pendientes del Tribunal de Estrasburgo». ¿Volver a ser juez? «De una democracia, sí». Sus declaraciones no dejan indiferente.
–¿Están bien protegidos los niños en España?
–Creo que no. Lo primero que hay que proteger de los niños es su felicidad, que tengan un padre, una madre y una familia paterna y una familia materna. Esa es la cuestión principal, sin perjuicio de que haya excepciones.
–¿Se les protege a los padres?
–Si nos referimos a padres y madres hay una situación de desigualdad radical. Lo que se está protegiendo es mucho más el derecho a tener una madre que a tener un padre.
–¿Se supone que el juez siempre mira por el interés del niño?
–El otro día vi la película ‘Vencedores y vencidos’ y me recordó mucho a la situación que hay en España. Hay jueces que están adoctrinados dentro de lo que es el fanatismo del género y están convencidos de que la legislación actual es la acorde.Un juez nunca tiene que estar adoctrinado.
Solamente puede estar sometido al imperio de lo justo y de la ley y aplicarla siempre en la medida de su conciencia.Y luego hay otro tipo de jueces que están aplicando esta ley por miedo, por temor y por situación acomodaticia para no tener ningún tipo de problema.
–¿Por qué la mayoría de las custodias son para las madres?
–Hay prejuicios sexistas todavía.
–¿Todos los jueces están equivocados, entonces?
–No, todos los jueces no. Hay muchos que opinan como yo, pero tienen miedo. El mayor peligro de la independencia judicial es el miedo. Los jueces que están adoctrinados
ideológicamente son los que progresan dentro de la carrera judicial. Llegan a cargos incluso de
nombramiento político. Otros jueces sencillamente lo que no quieren es tener los mismos problemas que he tenido yo por hacer críticas de unos planteamientos ideológicos y que están politizando la justicia. Esos jueces que tienen miedo son los que realmente habría que ajustarlos y que tuvieran la valentía de aplicar las leyes como las tuvieran que aplicar, es decir, en conciencia, en libertad, con independencia y sin ningún tipo de perjuicios por el sexo de quien tengan que aplicar la ley.
–¿Se arrepiente de la sentencia que le llevó a la inhabilitación?
–No me puedo arrepentir. Esa sentencia está confirmada. Por un auto que está confirmado por la Audiencia Provincial de Sevilla no puedo estar arrepentido. Y vuelvo a repetir, si tuviera que volver a defender el interés de un niño volvería a defender el interés de un niño por encima de los planteamientos y de los intereses de su padre y su madre.O sea, que por supuesto que volvería a hacer lo mismo porque en ese caso –me habré equivocado muchas veces, los jueces no solamente nos podemos equivocar sino que nos pueden engañar– puedo asegurar con pleno convencimiento que aquí no es que no hubiera una resolución digamos injusta sino que era una resolución ajustada al reglamento jurídico y a la legalidad y que el órgano superior que tenía que valorar ese ajuste a la legalidad me dio la razón. Así que muchas veces lo que tenemos que comprender también es que el delito no solamente está en quien se dice que lo ha cometido, también pueden prevaricar los jueces que juzgan a otros jueces.
–El título del libro ‘La dictadura del género’, ¿es una provocación?
–En este libro se cuenta lo que la gente ignora, que es que estamos viviendo en una situación de dictadura. 




«Hay jueces que están aplicando esta ley por
miedo y por situación acomodaticia para no
tener problemas»

El otro día en la película ‘Vencedores y vencidos’ se decía que el pueblo alemán no se daba cuenta de las injusticias que se cometían alrededor porque miraba hacia otro lado. Aquí miran hacia otro lado los jueces, fiscales, profesionales… y claro, ¿quién se da cuenta de que existe el problema?
Quien lo sufre. Están viviendo una situación de auténtico fraude, de fraude social. El fraude de los ERE se queda en mantillas comparado con el fraude que existe en esta situación y que estamos tolerando.
–¿Qué fraude?
–Es muy sencillo. ¿Estamos de acuerdo, por ejemplo, con que a una mujer maltratada o que a una víctima de terrorismo se le exima de las tasas judiciales? Sí. Yo estoy de acuerdo, a una mujer, a una persona que sufra maltrato, discriminación, sufrimiento, dolor, falta de respeto… en una relación familiar y que sufra esa situación de auténtica victimización estoy de acuerdo
que se le favorezca con las tasas, dándole pensiones en su caso… Y a una víctima del terrorismo lo mismo. Pero si a una señora, por ejemplo, que la sociedad ignora, un señor le dice una vejación leve como ‘eres idiota’, ‘vete al carajo’, ‘vete a hacer puñetas’… después de que ella le ha dicho de todo, esa señora se convierte en mujer maltratada y tiene derecho a exención de tasas, a una pensión... Tiene los mismos derechos que una víctima de terrorismo a
la cual le han matado por ejemplo a su padre o le han mutilado en un atentado terrorista. Por el hecho de decirle a un español, que no sea vasco, que eres un idiota no se convierte en víctima de terrorismo. En este caso, por el hecho de ser varón, el derecho penal de autor, que es lo
que se dice en el libro, y el hecho de ser una mujer se convierte en víctima de violencia de género y el marido o pareja en agresor. Y eso es lo que es injusto. ¿El fraude sabe en lo que está? En que de 1.130.000 denuncias ha habido 900.000 que han sido archivadas, sobreseídas o absolutorias. Y ahí se han seguido cobrando las pensiones de rentas activas de inserción de mujer maltratada y a ninguna se le ha dicho que lo tenga que devolver.
–¿Para usted qué es maltrato?
–Lo que dice el preámbulo de la ley. Cuando el maltrato se dirige hacia la mujer porque considera el maltratador que es una persona inferior, que carece de los mínimos derechos de
respeto, libertad y capacidad de decisión. La mujer, por el hecho de ser mujer, no es el segundo sexo, es el otro sexo en igualdad de condiciones. Habrá que ver en cada caso cuándo el agresor varón la ha podido ofender en su condición de mujer. Igual que habrá que ver cuándo una mujer ha podido ofender a un varón por el hecho de ser varón. Por eso, habría
que redefinir el concepto legal de lo que es maltrato, para proteger a las auténticas víctimas, porque esta situación de abuso a quien primero perjudica es a las auténticas mujeres víctimas de maltrato.

Fuente:

jueves, 17 de enero de 2013

Audiendia acuerda Custodia compartida para que los hijos no sufran ruptura de los padres

La Audiencia Provincial de Murcia ha acordado declarar la custodia compartida de los dos hijos de un matrimonio divorciado para que los menores "no se vean afectados por la ruptura de sus progenitores".
La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, indica que esta es la solución más adecuada, teniendo en cuenta, entre otras circunstancias, que los niños, según el informe psicológico aportada a la causa, "han evidenciado una vinculación con la figura paterna".

Asimismo, tiene en cuenta que aunque se pueda considerar que la madre reúne mejores condiciones para la custodia que el padre, éste tampoco presenta aspectos que lo hagan inadecuado para asumir esa función.
"Ambos progenitores -dice la Sala- han acreditado una adecuada capacidad, aptitud e implicación en la crianza de sus hijos", por lo que, teniendo en cuenta, además, que los derechos y el interés de los menores han de prevalecer sobre los que pudieran entenderse como derechos parentales, se considera conveniente la custodia compartida.

El tribunal señala también que esta solución "posibilitará una adecuada relación con ambos, que, a su vez, redundará en su más adecuado desarrollo afectivos, personal y educativo".

La Audiencia estima así en parte el recurso que el padre presentó contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número Seis de Cartagena, que en su resolución de febrero pasado asignó la guarda y custodia de los niños a la madre.

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1333770

martes, 15 de enero de 2013

Rosa Díez pregunta formalmente por la prometida ley de Custodia Compartida



Granada por la Custodia Compartida YA!

Los jueces advierten que casi la mitad de las denuncias presentadas por malos tratos son falsas

Una vez más los jueces alertan sobre el mal uso que se está haciendo de esta ley. Por desgracia, como bien se apunta al final de la noticia, por culpa de estas falsas denuncias no se puede atender a las verdaderas víctimas

Pretenden, con ello, obtener ayudas y subvenciones que el Estado otorga a las víctimas de la violencia de género


Fuentes judiciales han manifestado a LA ESTRELLA DIGITAL que el 40% de las denuncias por malos tratos presentadas en los juzgados son falsas y sólo pretenden el acceso a las ayudas y subvenciones que el Estado otorga a las víctimas de la violencia de género. Cuando se presenta una demanda de este tipo se puede solicitar una ayuda de 300 euros mensuales, una casa de acogida para la víctima, se le busca un puesto de trabajo y cuando se ha obtenido, además del sueldo,  se concede una subvención de 4.000 euros por una sola vez y se mantiene la mencionada de 300 mensuales.

Estas mismas fuentes judiciales consultadas por LA ESTRELLA DIGITAL señalan que han detectado muchos casos en los que las víctimas de maltrato se han puesto de acuerdo con sus agresores para simular un hecho de semejantes características. En el supuesto de que se les deniegue las ayudas solicitadas, “lo normal es que retiren la denuncia”, señala un miembro de un juzgado de violencia de género que pide se le mantenga en el anonimato.

Puede suceder, también, que, una vez obtenidas las ayudas “se proceda a retirar la denuncia”. En ese caso, el juzgado lo suele poner en conocimiento de las autoridades administrativas, más concretamente las autonomías que son las encargadas de gestionar estas ayudas, y se procede a su retirada.
No obstante, al caso más común es el de la no presentación en el juicio, o el perdón de la víctima en el transcurso de la vista oral.

El sistema es utilizado generalmente por ciudadanos extranjeros que, de esta manera, acceden, también, de una manera más fácil, a los permisos de residencia y trabajo. Además, al no poder justificar ingresos superiores al Salario Mínimo Interprofesional, pueden acceder a la justicia gratuita, es decir, a un abogado del Turno de Oficio. Estos se quejan de que, la mayoría de las veces, los denunciantes no suelen ponerse en contacto con ellos desde el momento mismo en que se pone en marcha del procedimiento judicial, “lo que nos impide cobrar el servicio asignado por parte del Colegio de Abogados, por no poder llevar a cabo las actuaciones de representación”, señalan representantes del Turno de Oficio.

La presentación de estas denuncias falsas supone, según fuentes judiciales “un serio perjuicio para los juzgados” debido a que colapsan los mismos que no pueden atender con suficientes garantías las causas en las que verdaderamente ha existido un maltrato.

http://www.estrelladigital.es/espana/jueces-advierten-denuncias-presentadas-falsas_0_747525286.html#.UPTu6RSuZNY.twitter